“Conocer nuestro mundo emocional para educar con Inteligencia Emocional”

Ana Torres

En este mundo de locos donde los días a veces pasan sin que nos demos cuenta, las mamás nos metemos en la vorágine del trabajo, la casa, los peques, la crianza, el destete, las rabietas, las puertas abiertas de los colegios… Pff 

Para… Respira… Y sí, prioriza.

¿Qué ves cuando miras a tu criatura? Ese amor que sale de tus entrañas, que te atraviesa, que te emociona y que a veces, sí, también te enfada… Ahí está, con sus manitas pequeñas buscándote, con sus grandes ojos queriendo conectarse a tu mirada, sonriendo para que tú le devuelvas la sonrisa…

Emoción, esa es la palabra clave, eso es lo que sentimos, emociones grandes, emociones a veces indescriptibles, emociones que nos remueven y nos trasladan a nuestra propia infancia quizá, a nuestros padres o incluso a nuestros abuelos.

Emoción, qué palabra más bonita… Emoción proviene del latín emovere que significa “movimiento hacia”, entonces las emociones nos van a preparar para la acción, ya que vienen cargadas de información tanto de exterior como de nuestro propio interior.

Las emociones no se pueden catalogar de buenas o malas, podrían ser agradables o desagradables y además, absolutamente necesarias para nuestra supervivencia.

Características de las emociones:

  • Ocurren irremediablemente, no se pueden evitar, se puede controlar la conducta asociada, pero no la emoción.
  • Son reacciones involuntarias, se producen de manera automática e inconsciente, son reacciones, no respuestas.
  • Son subjetivas, muy personales.
  • Se dan como respuesta al exterior o interior.
  • Son intensas, vivas y se dan en el presente, aquí y ahora.
  • Son de corta duración, breves y pasajeras.
  • Vienen acompañadas de sensaciones corporales, pensamientos y acciones.
  • Son necesarias para la supervivencia.
  • Son contagiosas, sobre todo las básicas.
  • Son de aproximación o de defensa, nos invitan a hacer algo.

Para nuestra regulación emocional y para la regulación de nuestros hijos e hijas, debemos conocer las emociones básicas, esas emociones con las que venimos al mundo y que nos permiten adaptarnos a nuestro día a día.

Estas emociones nos aportan información sobre las situaciones o las personas que nos rodean. Estas emociones básicas son:

  • Miedo, su objetivo es evitar o escapar de la situación o la persona que nos resulta desagradable, su respuesta es de huida o escape. Nuestros miedos no son compartidos con los de otras personas, por ello las emociones son subjetivas.
  • Rabia, ira o enfado, su meta es la superación de un obstáculo por lo que la acción suele ser de ataque, nos ayuda a superar obstáculos.
  • Tristeza, nos ayuda a parar para asimilar y aceptar una pérdida, nos invita a reflexionar sobre lo ocurrido, sobre lo que ha pasado o nos han dicho, además, debemos llorar por esa pérdida.
  • Amor, es lo que nos incita a acercarnos a los demás, es una emoción que se comparte con un grupo reducido de personas y se relaciona con el apego.
  • Alegría, aporta ánimo y me invita a relacionarme con los demás para compartir las cosas buenas, lo que nos permite acercarnos a un grupo más grande.

Las emociones son cambios bruscos de mi estado de ánimo como consecuencia de algún estímulo o situación, vienen acompañadas de sensaciones y de acciones, además, pueden generar otros sentimientos.

Las sensaciones son percepciones corporales que recibimos a través de los sentidos, notamos algo (calor, dolor, temblor, hambre…)

Los pensamientos o cogniciones son las ideas que tenemos sobre nosotros mismos, los demás y el resto del mundo, los acompaña la palabra porque para poder explicar a los demás como nos sentimos.

Las acciones son comportamientos que llevamos a cabo como respuesta a los diferentes estímulos y situaciones que hay tanto en el exterior como en nuestro interior.

En nuestros hijos e hijas, lo más importante, es que enseñemos a identificar sus propias emociones, que sepan que lo que sienten es lícito, pero también debemos hacerles comprender que las acciones, muchas veces no son las adecuadas.

Qué importante es ver a nuestros peques, pero verles con todos nuestros sentidos para poder saber qué quieren expresar y poder poner nombre a todo lo que necesitan decirnos, ya que sí, por muy pequeños o pequeñas que sean, nuestros hijos e hijas tienen mucho que decirnos y ahí debemos estar nosotras, nosotros, como papás y mamás, dentro de nuestra vida de locos…

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Con amor, 

Ana

¡Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!


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