“No dependas de los comentarios de los demás. A algunas personas parece molestarles ver a una madre feliz con su hijo en brazos”
Carlos González
Empezando septiembre, haciendo las maletas para volver a casa, la lista del cole, tu propia lista mental de qué hacer para la vuelta a la rutina…
Este verano ha sido maravilloso, intenso, lleno de viajes, de familia… Hace tiempo dejé de crearme expectativas con respecto a mis hijos (o por lo menos lo intento) así que nuestras aventuras han sido un poco improvisadas, todo lo que dos pequeños te pueden dejar improvisar.
Hemos viajado solos, acompañados, hemos recorrido los pueblos de la familia, playa, piscina, primos… También hemos pasado por días maravillosos, donde todo (o casi todo) podía fluir con facilidad y los planes improvisados salían solos… Pero no todo el verano ha sido así evidentemente, no no soy una madre perfecta aunque me dedique a la crianza o a acompañar a familias, así que también hemos tenido complicados, días en los que los nervios, la falta de rutinas o la falta de sueño ha hecho bastante mella en nosotros.
He pasado muchas muchas horas sola con ellos, muchos momentos que me ha tocado sostener esa falta de rutinas, de sueño y sí, también me ha pasado, me he desbordado porque ¿Quién me sostenía a mi?
Durante este mes de agosto os he hablado mucho en redes sobre el autocuidado materno y no ha sido un tema elegido al azar, claro que no, os he hablado de él porque durante gran parte del verano he tenido que sostener yo y mi autocuidado ha sido difícil tal y como se nos plantea el mismo, así que no solo me ha tocado seguir dejando a un lado mis propias expectativas, si no que me ha tocado cambiar muchos de mis esquemas mentales de lo que supone cuidarme a mi.
Mis momentos de desborde han sido cuando yo ya estaba muy al límite, pero también reconozco que he sabido actuar ante estos momentos, he podido parar, darme un tiempo, retirarme durante pocos minutos para cerrar los ojos y volver a mi.
No la crianza no es fácil, no es nada fácil, de hecho en mi opinión es lo más difícil a lo que se pueden enfrentar las personas que deciden ser madres y padres, claro que es lo más bonito, pero los momentos de desborde, de no puedo más a veces nos quitan la fe en nosotras mismas de poder con ello, por eso mamá vengo a decirte que no estás sola, que todas estamos en el mismo barco ¡Hasta yo misma que se supone que tengo formación y experiencia! Claro, somos humanas, tenemos nuestras luces y nuestras sombras, y estas suelen salir con más facilidad cuando estamos inmersas de lleno en la maternidad.
Por eso mamá te traigo La Tribu Cuidadora, un espacio OnLine donde poder conectarte para hablar, compartir y aprender sin sentirse juzgada ¿Te apetece saber más sobre ella? En las próximas publicaciones os voy a hablar mucho de ella, me encantaría que te pudieras venir.
Si quieres toda la información, no dudes en escribirme info@anatorresasesoradematernidad.es o puedes mandarme un WhatsApp al 628 73 28 21
Si necesitas talleres específicos de Crianza Consciente o más información sobre el control de esfínteres, te informo sobre ellos.
Si necesitas apoyo específico para ti y tu familia también dispongo de Asesoramientos Personalizados.
Con amor,
Ana
¡Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!

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