“Cuidar de ti no es un lujo, es la base para poder cuidar a otros”

Ana Torres

Maternar 24/7 es agotador, agotador a todos los niveles y por supuesto que no quiero restar todo lo bonito que vives cuando eres mamá, pero creo muy necesario alzar la voz y la queja de esa dedicación absoluta a criar y educar, porque sí, agota, acaba con tu ser, con tu paciencia, con esencia, dejas incluso de ser tú misma perdida en la vorágine de correr para llegar a todo cada día.

Maternar es tener una red de apoyo de cerca, es contar con esa red cuando lo necesites y a veces sin necesitar decir nada. Maternar es que te respeten, que respeten tus límites y tus decisiones como madre, consejos, claro, pero con cautela, sin imposición y  mucho menos sin hacer lo que uno quiere aunque vaya en contra de la madre.

Maternar es sinónimo de carga mental, de carga invisible que parece no terminar nunca… Acordarte de la hora de la vacuna, de pagar la excursión, de comprar sandía porque con calor es lo único que meriendan, de tener la cena lista, la ropa planchada y de saber exactamente en qué día vives para no confundirte en el almuerzo del cole.

Maternar es dejarte mucho de lado porque llegas a casa y lo primero son ellos, que se laven las manos, que merienden, que hagan los deberes, la ducha, la cena y el cuento y ya a las tantas cuando ellos duermen, te das cuenta de que tú llevas la ropa de la calle y ni has tenido tiempo de ir a hacer pis y eso que venías pensando en hacerlo nada más entraras en casa.

Maternar es apenas ver a tus amigas, dejar de leer, de escribir (o hacerlo a horas intempestivas) es dejar de plancharte el pelo porque o no te da tiempo porque te reclaman o porque piensas… total… para lo que me va a durar limpio, no me merece la pena, es dejar de hacer tantas cosas para ti, porque ahora la prioridad son ellos y aunque te hace muy feliz, a veces no te reconoces en el espejo.

Maternar es escuchar comentarios como, que mal te ha sentado tener el segundo, ¿por qué no vas a teñirte esas canas? Uiii como te estás poniendo, seguro que ya no eres una 38, ¿Cómo que quedas tú sola? ¿ Dónde has dejado a los niños? ¿Que no trabajas? ¿A esas horas terminas de trabajar? Eres tú que te complicas demasiado con todo…

Maternar es sentirte cuestionada con todo y por todo, es sentir que continuamente haces las cosas fatal, es correr todo el día con los pelos de loca y en zapatillas (ya no hay lugar para un zapato bonito) o con las uñas a medio arreglar.

Maternar es conocer una nueva versión de ti, más dura, más fuerte, que se come a quien se ponga por delante si le hace algo a su bebé, pero tan vulnerable que es capaz de llorar durante horas con un simple ¡Qué tal! Una nueva versión que muchas veces tardas en reconocer y en aceptar, pero que con paciencia acabas queriendo.

Maternar no debería ser olvidarte de ti, de tu ser, de tu esencia, maternar cambia, pero en algún momento, cuando ese cambio lo has aceptado, tu versión de mamá debe complementar a tu otra yo de antes de ser mamá ¿La echas de menos verdad? Tranquila, nos pasa a todas.

Maternar no debería ser incompatible con cuidarse, cuidarse no es egoísmo, no es dejar a tus hijos con cualquier persona para tú vivir tu vida sin pensar en nada más… Cuidarse es tomar nuestro tiempo para nosotras, recuperar poco a poco lo que nos gustaba hacer, hacer planes también sin niños, incluso en pareja.

Maternar es trabajar la culpa, la culpa tóxica que nos quita tantos minutos de vida, es trabajar en nuestros propios traumas para tener una crianza consciente y no volver a transmitirlos.

Somos la primera generación de mamás que trabajamos, maternamos y cargamos con todo prácticamente solas, pero que además nos hemos hecho conscientes y nos hemos hecho cargo de nuestra propia salud mental para cortar muchos patrones en la crianza de nuestros hijos e hijas y esto, esto es muy complicado de llevar y gestionar, porque no tenemos referentes en nuestra familia para este tipo de crianza, nos valemos de lo que leemos, escuchamos y estudiamos y por ello nos sentimos tan solas muchas veces.

Mamá, si tú también te estás sintiendo sola, desbordada o  perdida, no te preocupes, aquí estoy para acompañarte en este camino, puedes escribirme a info@anatorresasesoradematernidad.es 

Si necesitas talleres específicos de Crianza Consciente o más información sobre el control de esfínteres, te informo sobre ellos.

Si necesitas apoyo específico para ti y tu familia también dispongo de Asesoramientos Personalizados.

Si quieres unirte a mis grupos online de maternidad, también te mando información, puedes mandarme un WhatsApp al 628 73 28 21

Con amor, 

Ana

¡Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!


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