“La lactancia no aprisiona, la lactancia conecta, llena y libera”

Rocío Ramírez

La OMS recomienda alimentar a los bebés de leche materna exclusiva hasta los 6 meses cumplidos y a partir de los 7 meses empezaría la alimentación complementaria, pero siempre teniendo como base la leche materna hasta los 12 meses.

Cuanto más se alargue la lactancia, más beneficio tendrá para el niño porque la leche materna siempre es buena para, tenga la edad que tenga tu peque.

La leche materna es más digestiva para ese estómago inmaduro del recién nacido, favoreciendo así su maduración estomacal, además, disminuye el riesgo de padecer caries y el síndrome de muerte súbita, reduce el riesgo de obesidad en el bebé y además, gracias a los anticuerpos que tiene, ayuda a su sistema inmunológico, protegiéndolo de infecciones respiratorias, de oído y alergias.

La lactancia además es vínculo entre mamá y bebé, produce un efecto relajante en ambos. Las hembras humanas somos los únicos mamíferos que dan de mamar cara a cara, viendo y acariciando a su bebé.

Para la mamá también tiene muchos beneficios, reduciendo el riesgo de depresión postparto, reduciendo el riesgo de anemia, previniendo el cáncer de mama y el riesgo de osteoporosis después de la menopausia, además de ayudar a adelgazar a partir del tercer mes de lactancia.

Es muy importante que el primer agarre del bebé al pecho sea correcto, ya que si se da un mal agarre, hay muchas probabilidades de un abandono precoz de la lactancia.

Los bebés saben mamar instintivamente, es lo que se llama el agarre espontáneo, por eso es tan importante hacer el piel con piel mamá y bebé nada más nacer, para que lo primero que tome el bebé sea el pecho de su mamá y así ayudar a realizar un buen enganche y con ello una buena y correcta lactancia.

Antes de la llamada “subida de la leche” se da el calostro. Este calostro es vital para los primeros días, ya que es muy fácil de digerir, ayuda a la expulsión del meconio (su primera caca), contiene unos niveles muy altos de anticuerpos, de vitaminas y de minerales. Incluso si el bebé es prematuro, este calostro se adapta a sus necesidades, siendo todavía mucho más fácil de digerir.

Las madres producen la cantidad exacta de leche que sus bebés necesitan, siempre van a tener leche, porque cuanto más maman los bebés, más leche van a producir, por eso es tan importante la lactancia a demanda.

La composición de la leche varía a lo largo de la toma, al principio es mucho más aguada y la grasa se va a encontrar al final de la toma, por eso es importante que el pecho quede vacío del todo antes de ofrecer el otro. Además, la leche se va adaptando a las necesidades de los bebés, a su crecimiento, incluso por las noches ayuda a dormir mejor.

Todas las leches son buenas, todas las leches alimentan, vamos a dejar a un lado esos mitos de “tu leche no alimenta” porque no son verdad. Solo un 1% de las mujeres no pueden producir leche, a este trastorno se le llama hipogalactia.

En la producción de leche intervienen dos hormonas:

  • PROLACTINA: Sube cuando se expulsa la placenta y es la encargada de la producción de la leche. Por la noche está más alta, lo que ayuda a dormir tanto al bebé como a la mamá.
  • OXITOCINA: Es una hormona más emocional. Ayuda a ese enamoramiento del bebé cuando nace y es la responsable de la eyección de la leche. Se puede activar con estímulos auditivos o visuales o incluso cuando la mamá habla de su bebé.

Para una buena lactancia, es muy importante la postura del bebé que debe estar pegado a la mamá con su cabeza recta, nunca debe tener el cuello torcido para mamar. Es importante cambiar la postura del bebé al mamar, así que además de esta postura clásica, también pueden estar mamá y bebé tumbados.

En cuanto al agarre, el bebé debe tener la boca muy abierta y enganchar tanto el pezón como buena parte de la areola, con los labios hacia afuera, y debemos ver cómo succiona, es decir, debemos ver un pequeño movimiento en la parte de la mandíbula y del oído.

La lactancia no debe ser dolorosa, debe ser un momento único, de amor, de vínculo. Es normal que las primeras semanas los pechos duelan, los pezones duelan y estén resecos, es normal que durante los primeros días el enganche duela, pero nada más.

Las grietas, heridas y mastitis se deben a un mal agarre del bebé o que le bebé no vacía del todo el pecho, por ello es tan importante estar bien informadas, acudir a la matrona o a una persona especialista en lactancia para que corrija ese agarre o esa mala postura y rodearte de buenos apoyos que te ayuden a seguir con la lactancia.

La mejor manera de curar estas grietas, heridas y mastitis es que el bebé siga mamando, además de un cuidado básico por parte de la mamá, como es una buena higiene con un jabón neutro, una crema (especial de farmacia) para hidratar el pezón y mantener los pechos al aire el mayor tiempo posible.

Puede ser que la mamá en algún momento tenga que tomar alguna medicación, debemos saber que muchos medicamentos son totalmente compatibles con la lactancia materna y ahora mismo disponemos de un gran recurso que nos ayuda a saberlo 100%. Se trata de la página e-lactancia.org donde nos indican si ese medicamento es o no compatible.

Muchas dudas que nos surgen a las mamás cuando damos el pecho es si nuestro bebé está bien alimentado, ya que no podemos controlar la cantidad de leche que le damos o de repente nos pide de mamar cada poco tiempo o cada mucho o notamos los pechos más vacíos de lo habitual.

Si el bebé hace unos 6 o 7 pises al día, si está feliz, contento, duerme tranquilo, hace deposiciones y claro, si coge peso, es que la lactancia va perfectamente.

A medida que el bebé va creciendo, tarda menos en mamar, también puede pasar que el bebé mame más a menudo en verano simplemente porque tiene sed, esto nos ha pasado a todas las mamis y nos preocupamos por si algo no va bien o por si algo ha cambiado de repente, pero no, tranquilas, todo sigue bien.

La lactancia debe ser un momento único, de disfrute, de calma, de amor. Debemos vivirla así y para ella es fundamental tener toda la información precisa, consultar dudas con los profesionales que tenemos a nuestro alcance y acudir a espacios de apoyo a lactancia, donde poder compartir, tanto con los profesionales, como con otras mamás, ya que la maternidad en tribu, es esencial.

Personalmente, he tenido dos lactancias completamente diferentes, con mi hijo mayor, la inexperiencia y la falta de información y apoyos me pasó factura, pero aún así, conseguí una lactancia preciosa de 7 meses. Con la pequeña, después de casi 2 años, seguimos con una lactancia activa y preciosa con la que las dos estamos muy a gusto por ahora, pese a las opiniones ajenas.

Ambas lactancias fueron duras en sus inicios por motivos distintos y la gran diferencia fue que en la primera lloré mucho sola, sin saber qué hacer más allá de lo que podía leer y en la segunda pude contar con toda mi experiencia y además pedí ayuda cuando la necesité sin miedo a los juicios y gracias a ello, sigo dando el pecho a mi pequeña.

Las primeras semanas, con mis dos bebés, fueron duras claro que sí, nadie te prepara para el parto, para el postparto, para esas hormonas revoloteando, para ese cansancio extremo y esa preocupación 24 horas por ese bebé tan chiquitito que ahora depende de ti. Pero poco a poco  nos fuimos conociendo, nos fuimos asentando, nos fuimos encontrando y nos fuimos enamorando y tengo que reconocer que dar el pecho a mis hijos es la mejor decisión que tomé. 

Mamis y futuras mamis, buscar esa información, ese apoyo, superar esas primeras semanas para luego la recompensa tan bonita que os espera, la lactancia es vida, le vais a dar a vuestros hijos lo mejor que tenéis por naturaleza.

Y si no puede ser, no pasa nada, no sois peores madres, porque siempre vais a querer lo mejor para vuestros hijos y siempre las decisiones que toméis serán las más acertadas para ellos, porque para eso es vuestro bebé y tú eres su mamá.

Si necesitas que te acompañe en este camino, no dudes en escribirme a info@anatorresasesoradematernidad.es 

Si necesitas talleres específicos de Crianza Consciente o más información sobre la lactancia, te informo sobre ellos.

Si necesitas apoyo específico para ti y tu familia también dispongo de Asesoramientos Personalizados.

Si quieres unirte a mis grupos online de maternidad y crianza también te mando información.

Con amor, 

Ana

¡Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!


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