“Cada palabra tiene consecuencias, casa silencio también”
El Principito
Te quiero siempre
Te quiero cuando amanece y me miras con ojos de sueño
Te quiero cuando me sonríes casi sin verme
Te quiero cuando me abrazas
Te quiero cuando me das el primer beso del día
Te quiero siempre
Te quiero cuando tuerces el morro
Te quiero cuando gruñes
Te quiero cuando te enfadas
Te quiero cuando me enfado
Te quiero siempre
Te quiero cuando hablamos
Te quiero cuando conectamos
Te quiero cuando jugamos
Te quiero cuando ríes de felicidad
Te quiero siempre
Te quiero cuando recoges
Te quiero cuando no recoges
Te quiero cuando te entusiasmas
Te quiero cuando todo salta por los aires
Te quiero siempre
Te quiero cuando todo fluye
Te quiero cuando todo se complica
Te quiero cuando gritas
Te quiero cuando grito
Te quiero siempre
Te quiero cuando no puedes más
Te quiero cuando no puedo más
Te quiero cuando te consuelo
Te quiero cuando me consuelas
Te quiero siempre
Te quiero cuando dices sí
Te quiero cuando dices no
Te quiero cuando digo sí
Te quiero cuando digo no
Te quiero siempre
Te quiero cuando estás tranquilo
Te quiero cuando estás jugando
Te quiero cuando estás leyendo
Te quiero cuando estás en la bañera
Te quiero siempre
Te quiero cuando los nervios afloran
Te quiero cuando no puedo atenderte
Te quiero cuando te miro
Te quiero cuando vamos de la mano
Te quiero siempre
Aunque a veces no sea fácil
Aunque a veces nos cueste un poco de trabajo
Aunque a veces parezca increíble
Aunque a veces parezca sencillo
Estas palabras las escribí hace tiempo… y hoy las he querido recuperar, llevo pensando unas semanas en recuperarlas…
Hace poco mi pequeño celebró su séptimo cumpleaños y me dejó totalmente impactada… ¿En qué momento has cumplido 7 años? Y por eso me acordé de estas palabras que ya le dediqué en su día y que hoy quiero volver a compartir con vosotros.
Estas palabras hablan de conexión aunque a veces sea muy difícil, hablan de un amor incondicional pase lo que pase, hablan de un apego seguro, hablan de una mamá que a veces se encuentra sobrepasada por la maternidad.
Esa mamá que en otro tiempo hubiera desistido, pero hoy por hoy esa mamá os habla desde el amor a todas las mamás que estáis leyendo estas palabras y os anima a seguir, os anima a pedir ayuda y os dice que lo estáis haciendo muy bien.
Porque las mamás siempre actuamos desde el amor más puro y eso solo puede traer buenas consecuencias.
Pero desde aquí te digo, mamá, no estás sola.
El cambio de mirada, el cambio de educación, el cambio hacia una crianza basada en el respeto a la infancia no es fácil.
Si necesitas que te acompañe en este camino, no dudes en escribirme a info@anatorresasesoradematernidad.es
Si necesitas talleres específicos de Crianza Respetuosa te informo sobre ellos.
Si necesitas apoyo específico para ti y tu familia también dispongo de Asesoramientos Personalizados.
Si quieres unirte a mis grupos online de maternidad, también te mando información.
Este camino nunca será el camino fácil, pero ten claro que siempre será el camino correcto para ti y tu familia.
Con amor,
Ana
¡Gracias Familias! Y ¡Feliz Crianza!

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